Cuando algo te marcó y aún lo llevas dentro
«Pasó hace tiempo, pero a veces siento que sigue dentro de mí.»
Hay vivencias que no se olvidan.
No porque no quieras, sino porque dejaron una huella profunda en tu cuerpo, en tu mente, en la forma en la que te miras y te relacionas con el mundo.
Quizá fue una pérdida repentina, una infancia difícil, un momento en el que te sentiste sola/o, desprotegida/o o no escuchada/o.
O puede que haya sido algo que otros no entenderían, pero que para ti rompió tu sensación de seguridad.
A veces, ese dolor no se muestra de manera evidente: aparece como ansiedad, desconfianza, bloqueos, o una necesidad constante de controlarlo todo.
Otras veces, simplemente sientes que hay algo dentro de ti que no termina de sanar.
El trauma no siempre se trata de lo que pasó, sino de lo que quedó congelado dentro de ti.
Y también puede transformarse.
En este espacio, aprenderás a hacerlo desde el cuidado y el respeto por tus propios tiempos:
- Poniendo palabras y calma donde antes solo había confusión o silencio.
- Reconectando con tu cuerpo y tus sensaciones, desde la seguridad y la presencia.
- Reconociendo la fuerza que te ha permitido sobrevivir, para transformarla en algo más libre y luminoso.
- Reparando la confianza en ti y en los demás, poco a poco, sin forzar nada.
Aquí no se trata de revivir el dolor,
si no de darle un nuevo significado,
de permitirte descansar del peso que has cargado tanto tiempo,
y de volver a sentirte segura/o dentro de ti.